27.7.09

Llevar la contra como estandarte. Una frase que inconscientemente, seguí al pie de la letra. Siempre, siempre y siempre. Hasta en el más mínimo detalle. No por querer incordiar. De hecho, no tengo un fin concreto. Soy así. Está en mi forma de ser, no concordar nunca con nadie.
De chico ya veía con otros ojos lo que hacían los demás. Inculcado por gente de una cultura poco ortodoxa, una familia estricta, con la cual ya desde el principio no estaba de acuerdo. No hace falta que entre en detalles...
Mis círculos sociales, siempre pensaron diferente de mí. Pero nunca discrepé. A la gente se la acepta tal cual es, y siempre hay algo que se puede compartir, aunque el pensamiento sea distinto...
He cedido en muchos aspectos mi pensamiento. Entendí también que en muchas cosas, estaba equivocado, pero que en muchas, debería haber seguido llevado la contra...
Difícil, fácil, quién sabe... la cosa es que llevo la marca de un rebelde dentro de mí. Un rebelde que nace y muere cada día. Un rebelde que sabe poco lo que hace, pero lo hace con el afán de seguir su camino, su ideal de vida, y sobre todo, su fé por su divino tesoro.