Mi infierno está encantador ¡Esta noche!
Cuantas ganas de plasmar todo lo que me sucede. Hoy es un día especial para contarlo. Las situaciones que se me presentaron en sucesiones me han hecho caer la ficha. Ya está. No hay vuelta atrás de los sucesos. No hay más remedio, ni cura para esta enfermedad que no hace mal a nadie, mi locura transitoria.
El fuego que alumbra mis ojos hoy me dijo algunas palabras. Me recordó, entre muchas cosas, lo que es mi estado cambiante, lo que soy, lo que fui, y lo que quiero ser. Y aunque no me guste verlo, a veces lo recuerdo.
¿Qué sucede? pffffffffffffffffff... no alcanza la hoja para contar lo que sucede. Empezamos por partes.
¿Qué fue de tu relación familiar?
Nada... ahí anda. Con mi vieja ya no tengo más relación. Con mi abuela tampoco. A Sebas lo extraño cada tanto, y el otro día cruzamos algunas palabras por msn, pero no es lo que más me gusta. Me gustaría poder verlo de vez en cuando.
En mi nueva casa las cosas van tomando su rumbo. Es hasta acostumbrarse al nuevo ritmo de vida. Hasta que se acostumbren a mis defectos y yo a los de ellos. El tiempo mostrará los resultados a las ecuaciones que vamos a realizar.
Contame un poco de tus amigos.
Mis amigos ahí andan. Tuve la suerte de que este último mes me reencontré con muchos de ellos. Han cambiado, sin embargo, nuestras relaciones por motivos obvios, ya que no soy el mismo de antes, y ellos siguen siendo los mismos de siempre. Me he tomado vacaciones de algunos cuantos, de otros tantos espero a que llegue el momento oportuno para retomar el tiempo.
Extraño a mucha gente que ya no veo. Ayer me pareció ver a Florencia por la calle, pero por no estar seguro, preferí no arriesgarme.
Me ha tocado perder una de las cosas que más quería. Sigo teniendo por suerte a medias todo lo que me daba, y el recuerdo que desde la infancia me dejo. Su tarea para conmigo todavía no ha finalizado y no finalizará nunca. Mañana, cuando nos reencontremos, será como era antes, y un poco mejor también.
¿El colegio?
Ya me han hecho esa pregunta alrededor de 45 veces. Creo que siempre respondo lo mismo. Una mierda.
¿Por qué?
Porque es el colegio.
¿Andás laburando?
No, actualmente no. Aunque siempre sale algo que te saca del pozo.
¿Qué más tenés para decirnos?
Se supone que el que me entrevista y está interesado en lo que yo pueda responder sos vos. De reportero, te cagás de hambre.