El cielo divisaba la tormenta
una cuerda se asomaba de la pared
harina volcada en la cocina
sin cocinar, y ya no se comerá.
Despertó todos sus sentidos
recorrió su vida en un instante
dejó de lado lo que traía
su vida, vista por otros...
Y amortiguado por asombro
colgando y no de una rama
sus pies asomaban la cruel fatiga
de los ojos del 9º piso.
Día entero pasó hasta que cayó,
cayó por manos de otros
en sus manos la nueva vida encontró.
Descansa ya...
Descansa en paz.