27.11.08

Quizá estas sean mis últimas palabras... "Una rumbita se armo" suena de fondo y también se ve en el fondo toda esa rumba bailantera que me acompaña en este largo trayecto que parece no tener un puto fin.
No veo un futuro lejano, ni uno cercano, ni un futuro. No veo nada. Mis ojos quedaron ciegos. Mi mente es la única fiel compañera.
Es que tampoco sé que más esperar... llego a la desesperación todos los días. No hay soluciones posibles a esta terrible amargura a la que se ha volcvado mi ser estos tiempos. Son muy difíciles.
La idea esa que retumba en tu cabeza... si nadie la calma en este momento... es muy probable que suceda, y ya no importe nada más.
¿Encontrar la calma? Es algo que no puedo hacer. No sé por qué. Pero no puedo tranquilizarme al seguirme viendome así.
Y ESTE ODIO, ESTE QUE NO SE ACABA, QUE NO SE TERMINA. CUANTO RESENTIMIENTO.
No puedo creer que la misma persona que se ríe todas las noches con esos "REYES" que lo acompañan en su tristeza... se convierta en ésto todas las tardes, pareciendo agonizar. Y si ellos me conocieran de ésta manera... que sorpresa se llevarían.
A ellos y a todos los que hacen algo por mi... gracias.