16.8.09

Para decir "aquí es el final" hablemos un poco de la libertad.


Soy un ser libre. Me levanto todos los días a las 5 de la mañana, para emprender mi rutina diaria. Me cruzo miles de personas a lo largo del día, y entre ellas, hombres con los cuales converso y comparto cosas, y mujeres con las cuales voy haciendo onda.

También esta la rutina vespertina. En ésta, la hora en la que llego al barrio, veo a los amigos, Luli y Laura empiezan a dar vueltas buscando que les diga algo. Son unas nenas... pero Luli tiene una hermana (Nahir) que está más buena que comer pollo con la mano. Siempre me esperan las 3 antes de que entre al colegio, pero no siempre me les pongo encima (sí, me gusta hacerme rogar).

El colegio es otro mundo social, donde las mujeres abundan. En mi división hay el doble de mujeres que hombres, de las cuales 7 me tienen las bolas por el piso. Me canso de esquivarlas. También está Carolina, con sus hermosos ojos verdes, Celeste y Melanie que me cumplieron el sueño de tener dos mujeres para mi en una cama, y sabrina que me brindó un sexo oral de aquellos en el baño del colegio.
Las de otras divisiones también me dan vueltas alrededor, y a unas cuantas les di masa.

Menos mal que siempre fui, soy y seré un hombre libre, sino no podría disfrutar de tanta belleza tirada en la mesa...